martes, 26 de abril de 2011

El "Leòn" cree...

... que todos son de su condición. Ayer sucedió de nuevo, entró una señora mayor con aires de no querer arrugarse (envejecer) a toda costa, toda una "forever young" con cara de estar algo loca. Me saludó amable y yo también. Abrió un gran bolso lleno de bolsitas y sacó un adorno para el cabello hecho con listones y elásticos de colores, sin darme tiempo de nada me puso tres en las manos:
-Yo la misma las hago, ya sabes que siempre nos gusta traer algo bonito en el cabello, las estoy dando a dos por $5


-...
-Pero mira tengo de todos los colores, también blancas, ya sabes, el blanco combina con todo, pero mira si estas no te gustan traigo más...

(Y valla que traía)

-... esta moradita, para que combine con tu camisa azul,
-(¡¡no es una camisa!! ¡¡ARGHH!!)
-pero tengo de todos colores ¡eh!, verdes, amarillas, rojas, como dicen, están bonitas que parecen caramelos...


Y creo que después de eso se dio cuenta que jamás iba a dar mi brazo a torcer, porque ya estaba yo pensando en como decirle que aunque greñuda soy, no me gusta colgarme luces neón en la cabeza con un perico parlanchín para que todos me volteen a ver...


Le dí las gracias y no le compré nada (jajaja) y creo que se ofendió un poco.

Lo mismo pasó con una señora "joven" en vías de metamorfosear en una "forever young" algo loca, entró al consultorio y empezó:

-¡Hola! Me llamo... Eufrosina (no se, no me acuerdo como se llamaba), estoy vendiendo productos de Avón y de Tupperware.



Acto seguido sacó dos catálogos más hojeados que libro vaquero en baño público e insistía mucho en que los viera yo también.

-Mira, velos, hay maquillaje y perfumes, ¡todo está muy barato! y los "topers" para la comida también, vienen "diseños muy padres" (me choca que digan eso)...

Creo que se dio cuenta de mi cara y de los doctores que aguantaban la risa y las ganas de decirle a la mujer que perdía inútilmente su tiempo.


-Gracias, no uso maquillaje, gracias otra vez pero no me interesa...

E insistente y reacia a perder su batalla de vendimia se atrevió:

-Pero bueno, si tu no lo usas, mira te dejo mis catálogos para que le vendas a tus amigas y tus familiares, si te piden algo me hablas y te lo traigo...

-...ehm... (¿cómo decirle que las mujeres a quienes quiero, admiro y conozco no usan maquillaje de payaso?) En serio, gracias pero no me interesa

La mujer derrotada salió con expresión de enojo y cansancio llevándose sus catálogos como perros sarnosos que una vez recogió y ahora no puede soltarlos porque van con ella a todas partes...

Me incomoda que las mismas mujeres crean que todas somos consumidoras, amantes de la moda, de los "diseños padres", inseguras, y que lo máximo sería llegar a ser como cualquiera de las conductoras que salen en la tv, en las novelas apestosonas...

Y luego se quejan y andan ahí llorando, pero bien que leen tv&novelas en la fila del super, verdad?

martes, 1 de febrero de 2011

Martes rarillo

Hoy fue un día relativamente malo en el consultorio... poca acción médica en pocas palabras, aunque tuvimos la visita de varios personajes, en realidad 3 únicamente, pero que desencajan con todo lo demás.


La astróloga en bicicleta

Yo la llamo la señora loca de la bici, es una mujer mayor, tal vez de 50 años; la primera vez que la vi iba llevando una bici, como de niño, con canastilla al frente (en la que siempre lleva bolsas de plástico a mi gusto misteriosas), se detuvo, y preguntó si teníamos comida para gato (todavía no la teníamos cuando aquella primera vez que crucé palabra con ella), muy agradable se despidió y dijo que después volvería. Pasados algunos días la volví a ver, pero pasó por la acera de enfrente, y así varios días, luego no la veía pasar; en una ocasión que pasaba observé que la llanta trasera de su bicicleta de niño estaba ponchada y además chueca (quiero resaltar, que nunca la vi montando la bici), a los pocos días ya no existía esa llanta, únicamente la llanta delantera. Hoy se detuvo, y me hizo dos preguntas: ¿Te interesa algún producto naturista o herbolario para curar dolores de huesos, de menopausia, de menstruación? No, muchas gracias -le dije, Pero son muy buenos -dijo ella, En verdad gracias -volví a decir.
Y luego me enteré de que es astróloga: ¿Y no sabrás de alguien que le interese que le lea las cartas? Por que tengo un pariente que sabe, y pues en vez de quedarme a ver la tele o no hacer nada, le dije que me enseñara, ya sabes, todo eso de hacer preguntas, y le pedí prestado su tarot, y pues me dije que si aprendía bien, le seguía y si no, pues ya otra cosa haría, ¿No te animas a que te lea las cartas?, No gracias, pero si se de alguien te diré ya que te he visto pasar varias veces -le dije; antes de irse preguntó de nuevo por el alimento de gato, ya que dice tener un gato blanco. Me dio una copia con propaganda astrológica, resaltando que en todas las lecturas se incluye un amuleto y algo de herbolaria, un número de móvil y firmado: Astróloga Lizbeth. Se despidió con una sonrisa y medio cerrando sus ojos con sombra azul, se fué con su bici de una sola llanta de goma y la otra de fierro rechinando sobre la acera, caminando medio descalza con un esbozo de lo que fueran sus zapatos. Siempre con su bici, como un ciego a quien lo lleva su lazarillo.


La señito del chemo

Antes de entrar de lleno en la historia de este singular personaje, alguien ha de preguntarse ¿qué es el CHEMO? No es más que resistol o mejor dicho, pegamento industrial, muchas personas se drogan empapando un trozo de tela y van aspirando esta sustancia.
Esta señora llegó en diciembre al consultorio atraída por una camada de cachorros que teníamos ahí, nos saludó y nos dijo que teníamos que cuidarlos bien, darles agua tibia y mucha comida, por que en caso contrario, se enfermarían hasta morir (los tres colegas nos volteamos a ver entornando los ojos discretamente como preguntándonos si sabría la señora en donde se encontraba), acto seguido preguntó el precio de los cachorros, y mencionó que daría aviso a su hermano que quería un cachorro, sonrió y se fue. ¿Qué como se que andaba con el chemo? Pues fácil, el peculiar olor, y la desorientación la delataron. Hoy la vi pasar, con su cabello largo y negro a la mitad de la espalda, su mochila verde militar, y sus ropas azul marino, de baja estatura, regordeta y muy morena, iba comiéndose un chicharrón "preparado"... Creo que hoy iba "limpia".


El poeta beodito

Mientras me disponía a retomar la lectura de "Las Intermitencias de la muerte" pasó un hombre medianamente joven, moreno de cabello corto con una camisa de mezclilla y una chamarra debajo de la primera,comiendo pepitas y como buen cochino, escupiendo las cascarillas en la calle. se detuvo a leer un anuncio de una persona que vende conejos y gazapos, de pronto se vuele y dice: ¿gazapo es el conejo chiquito? SI- le contesté, ¿García Lorca tiene un libro que se llama Gazapo? No, -dije, y entró y continuó ¿Puedo ver los peces? No tengo por ahora -dije, ¿Y qué es lo que lee? Las intermitencias de la muerte, ¿De quien es? DE SARAMAGO -dije empezando a fastidiarme, ¡Ah! si... el que hace poco se murió, pero digame tres libros que le hayan parecido muy bellos...

(En este punto en verdad que me estaba sacando de mis casillas, me levanté del banquito y puse expresión dura, su voz como cantinflezca y extraña, sus ojos que veían cada uno en diferente dirección y a cada palabra sacaba una pepita de la bolsa de su camisa... y me pareció que olía a "chupirul" (trago, alcohol), si, me fastidió)

... A lo de los tres libros le dije que no recordaba ni uno solo, y el epezó a nombrar tres, que uno de Nietzsche, otro de Rimbaud y los poetas malditos, y terminó con Borges, que si había yo leído el Aleph, que yo era un personaje en ese escrito... ¿Puedo describir su personaje? No, -dije ya en serio enojada, ¿Me regala 2 minutos? No -dije otra vez. Pero lea el Aleph, ahí aparece usted con su bata blanca y hablando yo con usted como ahora... Creo que distinguió mi enojo entre todas esas pepitas que se había venido comiendo y se fue diciendo que leyera el Aleph. Este último personaje me parecó engendrado en los mñas oscuros y nada ventilados rincones de la Facultad de Filosofia y hirebas, perdón... letras...




El trapo... EL TRAPO, EL TRAPO, EL TRAAAPOO!!

lunes, 10 de enero de 2011

Ayer

Me ha atacado de nuevo el insomno que no me daba hace mucho, y no me gusta porque pensar en la noche no es bueno (me acordé del dios Eolo jejeje). No me gusta 'goglear', no me gusta ver, no me gusta leer, me duelen los ojos, me da miedo, me duelen las manos, me duele el cuello, la cabeza y el corazón.

¿Qué de malo tiene hechar un ojo en la espalda y ver las cuestas y los diferentes recorridos hace años? Nada, eso, solo eso... nada, y de pronto se puede ver un gran libro lleno de anotaciones en toda el alma, en la piel, en los huesos, en los años; algunas de estas notas son fugaces y otras profundas como tatuajes viejos que apenas se distinguen, pero que con solo pasar la vista sobre ellos, se puede estar cierto de como fueron al princpio. Siento un dejo de nostalgia con confusión que más bien es interrogación, sin embargo me siento afortunada.

Ha sido buena la vida hasta ahora, ha sido bueno el camino dentro de todo, estoy cerca de casa.

martes, 28 de diciembre de 2010

El mejor regalo de navidad

La mayor parte de las veces, si no mal recuerdo, creo haber sido un tanto grinch y biliosa en la temporada navideña. Este año no fue así.

Hace ya unos meses compré un regalo, que no sabía cuando ni como darlo, sabía que el color era el correcto, el modelo también por recordarme los relojes digitales de cuando niños, osea bien ochentero, con lucecita azul (del azul que me gusta)

Sin esperarlo recibí el mejor regalo de navidad, una gran sonrisa y el cálido amor que emana de tu corazón, y tu risa que me llena de luz cuando prendo la lucecilla azul de tu nuevo clocky.

Gracias Santa short :D

lunes, 29 de noviembre de 2010

Pole pole polecia!!

Un poli se puso bien salsa hoy que me llevó Yogui a comprar unas telas filtrantes a la Parisina (tienda donde hay un sin fin de telas y demás artilugios de costurero). Nos estacionamos en un sitio que era solo para "EMPLEADOS" pero la verdad es que ni vimos el LETREROTE, no había lugar ni nadie que nos indicara... así que nos fuimos a hacer las compras bien cuquis.

Tache para el poli, no estaba haciendo su chamba y nos colamos, pero eso si, ya que nos ibamos se puso muy digno y quiso tapar el pozo después del niño ahogado...

¿Qué podía hacer? ¿corretear el carro con la macana en la mano? (eso se lee feo), ¿disparar gas pimienta al parabrisas?

Pues lo único que hizo fue decirnos que ahí estaba prohibido estacionarse, ¿y en dónde dice? (¡ZAZ! ni piter el gran letrero), nos hizo caras y eso fue todo.

Creo que a todos nos ha sucedido alguna vez, que no vemos bien las indicaciones, o vamos en la platiqueishion, y a los guardianes de la ley se les va en andar papando moscas, y total que al no hacer bien nuestro trabajo unos u otros, después buscamos uno o varios culpables para querer enmendar la falta de cuidado.

¡¡Abrid bien los ojos!!, amén, por las pedradas jejeje

Curioso el mundo de la ciencia



Hoy vi a mis tutores, mis fatherogamos académicos, que se ven igual a pesar de los años que ya pasaron desde que me escapé -jajaja,y bueno me dieron la noticia de que el experimento que concluimos hace ya casi 2 años, pues que se ganó un tercer lugar.

¡¡¡ORALEEE!!!

Mala onda que no me dijeron (pero al fin que ni iba a ir jejeje), pero ¡wow!

Y hay más... una publicación científica en puerta, a nada de salir en papel, gracias Miguel y Toño, un abrazo hasta la Antartida y al Puerto.



Un nerd ahuevado se vuelve maquiavélico... ¿será?

Como recuperar tu número celular

Bueno, ahora que me robaron mi celular, y que descubrí que a pesar de tener más de 5 años con mi línea, no estoy en la base de datos... (Picale aqui para leer mi bilis) y que solo por eso no pueden cancelar tu línea, y ¡andale! si secuestran a alguien, si se chamaquean a algún histeric@... entonces ahí si te encuentran y hasta al "tanque" lo andan mandando a uno por compadre del malechor...

-Pero... ¡¡pero me robó el celular!!
-Ira ya comadre... no te hagas, que si bien que me lo prestastes, y te dije, hasta el Chinto te dijo, y tu le dijistes que si, que estabas de acuerdo y te ibamos a dar mil morlacos.

Cuando hablas más de dos veces al centro de atención telefónica y no te pelan, mejor vete directo al centro de atención donde les puedes ver directamente a los ojos a los changos de telcel.

Ve a la mesita receptora, te mandaran a una fila larga que se confunde con otras filas de gente ceñuda y sudada. Cuando es tu turno de pasar, una señorita gorda te llamará:
-Dígame, que se le ofrece..
Tú dices: -Quiero UNA REPOSICIÓN DE CHIP (más lo que sea que te pasó) se lo comió mi perro, se me fué por el escusado, me lo robó un viejito culero, etc...
-Necesito una identificación oficial del titular del número, dígame su dirección por favor.
Mientras le dices tu dirección solo dice: -Aja... ok, correcto, correcto...
Osea, si estas en el sistema aunque te digan que nel.
-Firme estas formas, y pase a pagar a ventanilla 50 pesos.
Vas, pagas, regresas con la gordita... Y YA ESTÁ!!

Nada de Fax, nada de cartitas suplicantes donde dices que adquiriste tu línea de celular antes de que pasara un asteroide maldito cerca de la tierra, y que ya no conservas tu factura de la línea porque en la última temporada de lluvias se deshizo con el agua de coladera que entró a tu casa... Que claro, ni te van a contestar... A mi no me contestaron y no creo que lo hagan. Tal vez un día por pura vergüenza me contesten algo... ¿será? Naaaa.