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sábado, 2 de enero de 2010

Comida de mi infancia


En estas fechas sería pecado no pecar de gula uno o dos días. Y bueno sin buscarlo ni quererlo sucedió que comí demasiado bien y demasiado rico.

Fuimos a visitar a unos amigos de mi padre, que vaya, son como mis tíos y conocemos desde que tengo memoria.

Mi tía siempre ha cocinado delicioso y en cantidad como para alimentar no a un ejército, más bien a un dragón (osea yo je je je). El menú:

Pavo en una salsa con piñones, nueces, almendras y pasas.
Papas con pollo, ciruela pasa, aceitunas y otras delicias.
Chiles rellenos (los más deliciosos que nunca jamás haya probado).
Camarones a la diabla.
Y productos de la sierra Queretana.

Cuando probé las papás con pollo, una avalancha de recuerdos me vino de golpe y no pude evitar derramar unas lágrimas. Cuando apenas tenía unos 8 años comí papas con pollo mientras jugaba Nintendo con Armando y me sorprendía de todos los trucos de Mario Bros, y el Pirata y la Negrita, dos perritos que tuvieron en aquel entonces.

Y bueno, lo que me terminó de hacer llorar fueron los chiles rellenos, que vienen desde Oaxaca, y son una delicia, es un sabor tan agradable, dulce, suave y ligeramente picante que invaden todo el sentido del gusto y te transportan al cielo de las delicias culinarias.

Cierro los ojos y tengo el sabor en mi memoria, es un extasis de buenos recuerdos.

Me gusta crear vínculos fuertes con mis seres queridos y con lugares especiales a través de mis sentidos, el olfato, el gusto, y el tacto, la vista es solo para reafirmar. Deberían intentarlo alguna vez, vincularse con alguien utilizando los sentidos que tenemos olvidados.

Alguna vez debe de haberles sucedido, ir por la calle y algún perfume que se haya escurrido hasta su nariz, los transporta al lado de alguna persona, de algún lugar que se añore. Pero sin duda alguna hay que saber elegir como cita du Gard:

“La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.”
Roger Martin du Gard


2 comentarios:

anza dijo...

MANI QUE BELLA FRASE Y SI CREO QUE HAY QUE SABER ELEGIR LO QUE UNO LE GUSTA RECORDAR, UN BELLO ROSTRO, UNA ABRAZO SINCERO, UN BESO APASIONADO, EN FIN LAS COSAS QUE HACEN QUE ESTA VIDA SEA LA MEJOR DEL MUNDO

Yogui dijo...

Híjole, mis olores favoritos son la canela, la vainilla y el tocino. Los primero dos en una mujer son... hmmmmmm. El tercero todavía no lo he probado en una mujer pero sí que me encanta. Adicionalmente, los dos primeros siempre me traen buenos recuerdos de distintas partes de mi vida. Pinche memoria famélica (aahhh palabrita dominguera de "farol cultito")